lunes, 26 de noviembre de 2007

El imperio de los Delantales





El lógico pensar que cuando la madre y el padre trabajan fuera de la casa, la "Nana" es la única ayuda con que podemos contar. No hay muchas opciones, los Jardines infantiles, las salas cunas, pero al final, todos de una u otra forma confían a sus hijos e hijas al cuidado de una señora que está ahí para hacer todo eso que alguna vez fue pensado sólo para la "Mamá".
No se enojen, es así.
A pesar que algunas clases sociales siempre han tenido la "ayuda de las Nanas", las Mamás estaban más tiempo con sus hijos y eso de una u otra forma dejaba a todos "tranquilos".
Hoy la cosa es distinta.
Basta darse una vuelta por cualquier plaza, bueno, casi cualquier plaza, para ver como "El imperio de los Delantales" se está haciendo cargo no sólo del cuidado de los niños y niñas, sino de su formación.
Veánlo con ojos críticos. La gente llega tarde a sus casas, agotados después de jornadas poco amigables, quién tiene tiempo y paciencia para dedicarse a los hijos?....pocos, al final el cuerpo siempre pasa la cuenta.

Pero tengan cuidado.
Si bien las Nanas son una respetable y necesaria institución, profundamente arraigada en nuestra sociedad, no puede ser posible que ellas sean las últimas responsables por todo.
Total, después cuando no sepan cómo ese niño adorable se transformó en un adolescente "problema", no van a poder ir a decirle a la Nana..."ustede no le habló de sexo...", o " nunca le dijo nada sobre las drogas?"...qué les pasá a algunos padres?, creen que a los hijos sólo se les habla cuando son "grandes", que de chicos no "cachan nada"...uy qué error.
No soy Psicóloga, pero no hay que serlo para entender que los primeros años de vida son vitales, que es ahí donde vamos sembrando las semillas de las buenas personas que queremos los niños sean.
No le pidan tanto a las Nana. No deleguen tanto, por favor nada puede reemplazar a un padre o una madre, denles tiempo en cantidad y calidad a sus hijos....no es sólo una hora al día....es más que eso....hagan algo ahora, mañana seguro será demasiado tarde.


Leonor
Para mis amigas y amigos que creen el que el amor es la mejor educación.

domingo, 18 de noviembre de 2007

we are such stuff as dreams are made on



En la obra "La Tempestad" de William Shakespeare, Próspero dice esta frase tan recurrente, que en español es algo así como "estamos hechos de la misma materia que nuestros sueños", o así se hizo popular en nuestra maravillosa lengua.
Y qué son estos sueños?...Freud diría que pura represión, puras carencias, y por cierto mucho sexo, al final este tipo sólo pensaba en sexo (quién no....;-)

Pero en una mirada más amplia, citarla es traer a la mente aquello que pensamos contituye nuestros sueños, y debo decir que los míos son maravillosos...sueños de otros lugares, espacios mejores que esté llenos de luz y paz.
Algunas veces mis sueños están teñidos de cinematografía, es como presenciar una buena película...me llevan lejos hasta donde no puedo ya entender lo que pasa, pero en el fondo "conozco el guión", hay algo dentro de mi que se adentra en los sueños con una calma que ya me gustaría tener en "esta vida".


Mis sueños me mueven con CERTEZA en lo creativo, en lo sorprendente y siempre en lo prohibido.
Y tus sueños....de qué están hechos?


Leonor
Para mis amigos y amigas soñadores empedernidos.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Secretos, secretillos, secretones.





"Shh!...., no lo digas, por favor no le cuentes a nadie, que nadie sepa....shhhhhh...."
Secretos. Todos los tenemos, de distintos "pesos", chicos, grandes, horribles, sucios, naif, vengonzosos, endemoniados, divertidos, tontos.....da igual, todos llevamos algo que no queremos, o no podemos compartir, o mejor dicho "no debemos compartir". La clave del secreto es que devela un aspecto de nuestra vida que claramente no queremos que nadie sepa, y cuando algo se filtra...uf!, sin comentarios, somos capaces de todo con tal de callar a esa fuente.

Los secretos más complejos agobian, no dejan dormir, se enquistan en la almohada recordándonos cada noche lo "mal" que nos hemos portado.
Otros secretos se esconden en nuestra sonrisa y nos alegran la vida, nos van diciendo a cada minuto que tenemos derecho a divertirnos...pero no por eso dejan de ser lo que son....secretos.
¿Con quién compartir un secreto?, con aquellos que sabemos nunca y bajo ninguna circunstancia los contarán, y no se engañen, no son necesariamente nuestros amigos, quizás es alguien más lejano y menos involucrado.
Porque para contar un secreto, hay que tener la tremenda necesidad de catarsis, sino para qué...para que nos juzguen, bueno, puede ser, en la medida que "algo" dentro de nosotros nos diga que "eso está mal", y no seamos capaces de corregir nuestra acción.
En fin, les dejo el tema expuesto....¿los míos?, ¿quieren que diga algo de los míos?...ja!...shhhhh....nunca lo sabrán......


Leonor
Para mis amigas y amigos secretudos.