jueves, 4 de octubre de 2007

Los sospechosos de siempre





Hay un tipo de persona frente a la que uno siempre sospecha. Crees que te van a traicionar, que te van a estafar, o a dejar tirado cuando lo necesitas.
Son los Sospechosos de siempre como en esa extraordinariamente buena película.
No les damos el más mínimo espacio de duda...son y serán siempre sospechosos de lo que sea. Si algo se pierde, son los primeros sindicados; si algo malo pasa, son culpables.
Pero vamos a darles el beneficio de la duda...porque a veces las apariencias engañan, el que parece sospechosos es el más inocente, y por otro lado la paranoia de algunos es la que termina por minar la vida de los otros, dejándolos en un grupo denostado del que no pueden salir ni con abogado..porque "percepción es realidad"...no?

A todos mis amigos "sospechosos"
Leonor

lunes, 1 de octubre de 2007

Recuerdos del futuro





Así pasa a veces, un deja vú, ves a alguien y tienes la sensación de conocerlo (a) de toda una vida. No hacen falta muchas explicaciones, eres capaz de entenderlo (a) de un viaje, al tiro!
Por qué?, no lo se, pero les aseguro que en eso estoy y la Kabbalah me ha ayudado a relacionarme con este fenómeno desde una perspectiva "nueva"...eso es lo maravilloso de esto...cuando tenemos la certeza que ya no hay nada nuevo, que todo es una "nueva combinatoria", que se aparezca así algo que realmente sientes como nuevo, te llena de energía, de luz.
Nada que decir.

Gracias y "bendiciones" para todos (as).
Leonor

viernes, 28 de septiembre de 2007

Cecilia Rodríguez Ruíz





A la Ceci se le ponen los cachetes colorados. Puede ser por alergía, stress, sol....quién sabe. Yo creo que es porque al fin y al cabo las personas buenas del alma, se deben poner "coloradas" de vergüenza, por lo que pasa en nuestro mundo.

La Ceci está muy conectada con la vida misma, con el día a día del dolor vagabundo. Sabe cuánto y cómo sufre la gente, y entiende desde su corazón el concepto de desigualdad, como lo deberían enterder todos los que rigen nuestro país.

Decidió trabajar en el Hospital de Curacaví, y viajar todos los días a hacer lo mejor posible en un entorno caótico, pero, al parecer, con todas las posibilidades.

Es que así es ella, ahí donde uno no ve nada bueno, la Ceci ve limpieza, pureza y bondad. Por todo esto su cuerpo a veces la traiciona...ella le dice a su cuerpo que la siga a todas, y el cuerpo se va a huelga....pero luego vuelve a retomar su ritmo (después de las debidas negociaciones).

Canta y ama la música, se enamoró de un músico, y espero de verdad que de esa relación nazca un (a) sobrino (a) y que me consideren en la lista de las
"Anas Madrinas" (así dice Borja).

Ceci linda...con calma cariño, con calma....ya llegarás a dónde quieres ir....pero esta vez no irás sola.

Leonor