sábado, 13 de octubre de 2007

Cómo entender al "otro"


Una vez un amigo me dijo que los "chilenos" (él no lo es) hablamos con "indicios". Es decir, que nunca decimos las cosas como las sentimos, las vamos insinuando para que "el otro" saque sus propias conclusiones. Y debo decir que es la pura verdad, y pucha que es agotador.
¿Qué me quiso decir?, es la típica frase después de cualquier tipo de conversación, desde el trabajo a la cama, da igual, siempre la nebulosa es la constante.

Al parecer nos han "enseñado" a movernos con evasivas, a evitar la frontalidad, tanto así que cuando alguno (a) nos dice la cosas de frente lo (a) tildamos de "care palo", "patudo"...."Qué se ha creído este...(a)!"...."insolente"..., etc.

Pero, ¿qué otra nos va quedando?, si seguimos así nos terminaremos desgastando en puras tonteras....total, ¿qué tan terrible es oir lo que "el otro" piensa o siente?, ¿qué tan desgastador puede ser?....nunca tanto en comparación al esfuerzo por "entender"....uf!, entender!, qué horror!....hay que ponerse de cabeza a analizar la comunicación no verbal para darle un contexto lógico a los "indicios"....no más!

Te miran y te dicen...." mira, lo que pasa es que...mmmm, no sé cómo decírtelo...pero, creo que deberías revisar un poco tu gestión....osea, no, no es eso...ve tú, ya?"
NO!....es mucho mejor decir: "Lo estás haciendo mal, los resultados no son los esperados....qué podemos hacer para revertir esta situacíón"....o " no me llames más..."...o, " sí, te quiero", ya está, a sí de simple.

Un ex compañero de trabajo decía: "Para qué hacerla fácil si se puede hacer difícil"

Somos TODOS unos sadomasoquistas crónicos....eternos tramitadores de la comunicación efectiva, de esa comunicación que nos ayuda a corregir,a mejorar.

Siempre con "tacto", con respeto....¡dale dime lo que piensas.....pero dímelo de frente y ya!....sólo tenemos ahora...mañana no existe aún....para qué seguir perdiendo tiempo.


A todos mis amigos nebulosos.

Leonor

martes, 9 de octubre de 2007

Leonor versión 4.0





Le tenemos miedo al numerito, ¿verdad?. El año pasado cuando cumplí 39 me angustié un montón, entre en pánico, como si la vida se me fuera a terminar ese año. Llegar a los 40 es fácil, todos (en teoría) llegamos de un modo u otro, pero el punto es cómo llegamos. No sólo lo digo por el tema físico, en este sentido la medicina, la cosmética, la vida "moderna", ayuda mucho a verse bien, pero ¿qué pasa por dentro?, cuántas cosméticas y cirugías necesita el alma para entrar en un número así de "importante" sin muchas deudas, o cuentas impagas...saldos o sobregiros espirituales...
UF!. En estas 4 décadas he pasado momentos extremos, tanto en el dolor físico como en el espiritual...me he enfrentado cara a cara con mi soberbia, mi orgullo, y con todos los demonios que he podido identificar dentro de mi.
Por eso digo que es fácil llegar, hay gente que se pasa la vida sin saber quiénes son, o qué llevan por dentro, porque siempre es más fácil "hacerse el huevón (a)", que enfrentar aquello que nos impide crecer.


Para que cuadre con el número debo decir que los 4 hitos más importantes en mi vida son:
1º Haber nacido (era que no!)
2º Ser Madre (de mis dos hijos maravillosos)
3º Decidirme a enfrentarme, y salir "viva" de esa batalla.
4º Poder amar en plena consecuencia con mi forma de entender la vida.

No será necesario entrar en el detalle de los puntos anteriores, es más, creo que me los digo a mi misma más que a ustedes que me están leyendo, lo que agradezco infinitamente.
Queda tanto por hacer, tantos desafíos, tantas lágrimas y tantas risas, que sólo quiero pedir un deseo....y es que jamás se agote, se duerma o se vea atentada, mi capacidad de amar, con todo lo que ello significa para un ser humano...porque sea como sea...eso soy....un ser humano en permanente búsqueda, equivocándose y levantándose...las veces que sean necesarias para seguir adelante.

Los gringos dicen que los 40 son los "nuevos 30", y me gusta pensar que es así. Cuando era chica, las mujeres de 40 eran unas "señoras muy viejas"!!!!!..hoy no, pero no quiere decir que no se asuma la edad en lo que significa, en experiencia, madurez y conocimiento, pero ya no tiene esa carga tan compleja que tenía hace algunos años, como debe haber sido para mi Mamá.

40, ó 4.0, más en la era de las nuevas tecnologías, suena a comienzo....no quiero parar, no puedo, y por cierto NO DEBO, no me dejen...este "viaje" re100 comienza....¿quién va conmigo?, los que quieren vivir descubriendo y asombrándose con humildad y amor....pues ellos sean bien-llegados a este viaje....el avión parte el 17 de octubre a las 22:50 en punto....(hora en la que llegué a este mundo)...a este maravilloso mundo (el que diga lo contrario que vaya al psiquiatra por Prozac!)

Un beso grandote para todos ustedes!

Leonor Antonieta

lunes, 8 de octubre de 2007

¿QUIÉN TIENE LA CULPA?




Y entonces, ¿quién tiene la culpa?....
El hijo de alguien se mandó un "numerito" de antología....la señora de mi amigo lo dejó....el socio lo cagó...la vida de no sé quién es un desastre, todo le sale mal....pobrecito!....o pobrecita!.....qué ha hecho para merecer lo que le pasa?

Primero, me parece que la palabra CULPA debe ser enviada ya, al exilio.
Está teñida de dolor, de no acción y masoquismo. No es un tema de culpas, es un asunto de responsabilidades, y aquí el lenguaje juega un rol fundamental. No es lo mismo sentirse culpable porque un hijo se mandó "un numerito", que asumir la responsabilidad que nos toca en ese hecho.
Las responsabilidades nos hacen pensar mejor, nos orientan en una direccción más tranquila y distanciada, nos permiten de ese modo relacionarnos en forma automática con "el problema - solución", y no con el hecho en sí mismo, que es como actúa la culpa.
La culpa te encierra en un mundo sin aire y no te permite ver más que tu propio sufrimiento. Por otro lado la responsabilidad te orienta, te energiza y te llama a la acción.

Hagámonos responsables de nuestros actos, de los que sea, de aquellos que percibimos como "no muy buenos", y de los que son un acierto.
Volvámonos hacia los problemas con la sana mirada de la responsabilidad y validemos las decisiones que tomamos en el tiempo. Si en un momento de la vida se decidió algo, quiere decir que tú lo hiciste, y si luego en el tiempo piensas que no fue lo adecuado, es sólo por la distancia del tiempo que tienes esa postura, en el momento de hacer o decir lo que pasó, no la tenías...¿se entiendes?, valora tus decisiones.

Esto es ser responsable, no es estar siempre en lo correcto o no equivocarse, es todo lo contrario, es entender que los errores son parte del proceso y que siempre, siempre los podemos corregir....créanme, SIEMPRE.

Leonor